Habían pasado ya tres días y estaba por ser dada de alta, Ray firmó mi salida luego de que lo declarará como responsable de mis asuntos de salud. Durante estos días no se despegó un segundo de mí, se bañaba en la habitación y dormía en una cama que Paul mando a poner para que estuviéramos más cómodos. Como si fuera poco todo el hospital sabía de mi estado de salud, sabían desde mi hemorragia subdural hasta cuando había despertado y la cantidad de visitas que había tenido en estas noventa y seis horas, sabía que mi madre tuvo que ver en algunas cosas, pero no estaba al tanto de toda mi información ya que todos concordamos que su boca floja no nos ayudaría, lo que nos llevaba a preguntar quién fue el responsable de comentar mis datos clínicos al personal. - Bueno amor ¿por q

