Voy a arrancar de raíz todo lo que tenga que ver contigo, empezando por eso que crecía dentro de mí. Esas palabras eran una tortura en su mente; le golpeaban como un martillo a un clavo, justo en el corazón. Ni siquiera los días pudieron aliviar el malestar que escucharla decirle aquello con tanta seguridad y odio le causó. No estaba arrepentida; no le conmovió ni un poco su decisión, y lo había dejado claro. "Nunca le daría al asesino de mi padre un hijo." Todas aquellas palabras lo atormentaban, pero al menos tenía una respuesta: sabía la razón de su actuar. Y justo en ese momento, mientras fumaba un cigarro en su oficina, se cuestionaba si podría perdonarla. Estaba emocionalmente hecho una mierda, estaba furioso con ella. Aun cuando entendía la situación, la habían manipulado. Andre

