Llevo un par de días durmiendo y por las noches bebiendo, todas las personas que me rodeaban en estos últimos días formaban parte del plan de Laurence por una maldita infidelidad que cometí. Creo que el precio que pagué fue bastante alto. Mis hijos regresaron a casa con Laurence, no quiero entrar en pleitos legales para no afectarlos. El mejor lugar donde pueden estar es con su madre y en el hogar al que hace unos meses pertenecía. El último mensaje que recibí de Laurence era sobre la demanda de divorcio que su abogado me haría llegar en un par de días, ya no tengo la energía ni las ganas de intentar retenerla a mi lado, por su parte las llamadas insistentes de Carolina no han parado desde el día en que dejé su casa. No eh tenido la necesidad de ir a la oficina gracias a la oportuna contr

