BEN Brenda rueda los ojos, la copa de vino en su mano chapotea de lado a lado y cambia de postura. —En este momento todos son isopdos todo el tiempo— dice. —Lo juro, esos camarones ciegos de pesadilla van a ser mi muerte— —Lo son— dice el hombre con el que está, asintiendo. —Un día de la semana pasada, juro que se despertó gritando, ¡Isopodos!— Brenda simplemente se ríe. —¿Hay demasiados o muy pocos?— pregunto. —Si. Ambos— dice. —Mira, ni siquiera puedo responder esa pregunta. ¿Sabías que cada cueva en la región tiene una subespecie ligeramente diferente? A veces están a sesenta metros de distancia. Subespecies diferentes— —No tenía idea— digo, lo cual es ciertamente cierto. Brenda es bióloga del Servicio Forestal y solíamos salir. Está bien, no salimos. Simplemente follamos .Tuvim

