La llamada se corta y solo queda el silencio que nos rodea a Andrés y a mí, tengo que hacer algo para detener todo esto, no puede ser posible que está enferma de la que un día me enamore me esté haciendo vivir un infierno. — Ni una palabra de esto a tu hermana, deja que siga con sus planes de cena y tienes que estar pendiente como lo hiciste hoy, creo que algo muy malo va a pasar — Salgo del estudio y me dirigí al área de arriba, necesitaba ver a Ana, cuanto antes y asegurarme de que ella y el bebé están bien y en a casa a salvo. Cuando entro en la recámara encuentro a mi esposa sentada hablando por teléfono, se ve tan animada y feliz que se me olvida el hecho que hace un momento estaba muy enfadado, la dejo seguir hablando y comenzó a quitarme la ropa, cuando estoy completamente desnudo

