— Mamá, te adora Ana, fue ella quien te escogió para ser mi esposa, estaba desidia a que tenía que cansarme contigo, llegó amenazarme — Su pecho tiembla mientras lo escucho a reír. — Ella sabía que en ningún lugar ibas a encontrar una mujer como yo que te ame tanto — subiendo ahorcajada sobre su cuerpo, inclino su rostro muy cerca al suyo, tomando sus labios en un beso. — Volvamos a casa cariños — Pidió ella y luego se puso de pie mientras se ponía algo de ropa al igual que Gabriel. Recogieron todas las cosas que habían usado y la colocaron en el maletero de auto, Gabriel coloco un poco de crema para el cuerpo en los brazos de su esposa para proteger su piel. De camino a casa pararon en un restaurante donde pidieron algo de comida para llevar y la comieron dentro del auto donde con una

