Lauren Todo lo que tenía que hacer era seducirlo y acostarme con él, sin más, pero las cosas se retorcieron a tal punto que no sé si terminar con ese maldito contrato o desafiar al árabe que se cree que no soy capaz de demostrarle lo que me pidió, sé que ante los ojos de otros hombres no soy valorada, pero tengo orgullo y es más poderoso que cualquier otra cosa. —Ya les dije, señores que su amigo no es tan santo como les hace creer, al parecer tuvo un pasado bastante involucrado con mujeres y ahora no sé si está fingiendo o realmente cambió— les intento explicar a los que me contrataron. —Es imposible, duquesa, somos amigos desde hace años y nunca nos habló de haber estado con mujeres y mucho menos de su pasado— dice uno de los árabes. —Quizás no confíe en ustedes. —Miré, duquesa los

