Lauren Imaginar momentos con Amir sin limitaciones es algo que me hace perder el control de mis sentidos, pero también quiero pisar suelo y no dejarme llevar por un trato que al final sé que acabará por terminar y cada uno hará su vida de manera independiente al otro. —Quiero imaginar y no repetirlo en todas nuestras conversaciones de que esta boda no es real, que nos hemos casado porque nos amamos y en el fondo no hay mucha diferencia en lo que siento. Me gustas mucho Lauren, demasiado y por eso no quiero verlo solo como un juego. Amir rompió ese silencio mientras volamos a más de quince mil pies de altura, rumbo a los emiratos y a punto de conocer un país que jamás pensé visitar. —Gustar te pueden gustar muchas, Amir. —Pero ahora me gustas tú. Pienso que no debería llevarme tanto,

