El fino vestido que mi cuerpo siente sobre mi piel hacía que luciera de manera delicada e inocente, el atractivo de esta tela que Amir me regaló para usar frente a sus padres era tan lindo que quedaba a la perfección con el color de mi piel. El aroma a perfume de mujer se percibe con intensidad al bajar esas escaleras de mi edificio dejando un camino de mi olor mientras los tacones sonaban al son de mis pasos. ¿Estaba nerviosa? Pues sí, mucho. Después de esta tarde tan extraña con Amir siento un hormigueo tan inexplicable en mi interior y que ahora que estoy a punto de conocer a sus padres es como si no fuera ficción. Parece tan real. El chofer pasó a recogerme—. Buenas noches, señorita Evans. Saludo al chófer—. Buenas noches. Sabía que todos me estaban esperando y con tan solo imagina

