Lauren Por más que intento sentir que mi matrimonio es real, hay algo que nos rompe la magia del momento, una palabra, una mirada perdida e incluso cuando me dejó a medias de una gran excitación, todo deja de tener sentido y mi pecho se encoge porque me doy cuenta de que no soy apropiada para ningún hombre y mucho menos para Amir. —Ten, te lo manda Amir— Sarah me da una nota. Esta noche era el inicio de la celebración de nuestra boda, según la tradición, dura tres días. Abrí la nota que me dio Sarah. —¿Piensas que las estrellas brillan más que tus ojos?, no Lauren hoy brillas más que ellas e incluso resplandeces más que los fuegos artificiales en un cielo oscuro. Sonreí y me sobresalté al oír los fuegos artificiales explotar en el cielo, mientras sonreía de la emoción de las palabras

