-Xander Ross- Me levanto de la cama intentando que mi día no sea uno de mierda, como el de ayer, que fue una pérdida total. Si no estaba devolviendo todo lo que había en mi estómago, que era prácticamente nada, estaba con un jodido dolor de cabeza por la resaca. Mi mayor aliado fue Morfeo porque dormir, de alguna forma, me ayudó a evitar mi realidad, me ayudó a no pensar en lo que había pasado la noche anterior. Pero ya es momento de ponerse de pie y razonar las cosas con la cabeza fría. «Soy un idiota, eso está más que claro». Entre la rabia que sentía y la borrachera que me metí, cometí errores de los que no me di cuenta; uno en especial que me puede costar demasiado caro, si mis sospechas son ciertas. Sí, una parte de mí, esa que aún me queda de ingenuo y crédulo, le quiere cree

