-Scarlett Brooks- Xander no está en la casa y por unos angustiosos minutos, recuerdo sus amenazas y todas las posibilidades que él tiene en sus manos para romper el contrato si así lo desea. Es evidente que él no ha aceptado que vamos a tener un hijo todavía, por lo que no debería sorprenderme si se atreve a hacer cualquier cosa que pueda perjudicarme. Pero tampoco puedo permitirme pensar lo peor siempre, no importa que sea domingo y que no debería existir una razón para que mi recién adquirido esposo esté fuera durante la noche. No puedo martirizarme con todo esto o me volveré loca; creo que terminar en ese estado solo me hará perder frente a este monstruo idiota que no ve más allá de sus narices. Está claro que la tregua solo va a servir para que podamos fingir delante de los demás, s

