Las horas fueron pasando, la cena se había alargado más de lo previsto. Jacob estuvo entretenido conversando y haciendo reír a Hank. El pelinegro había logrado relajarse por lo que pasó una velada divertida. Jacob pidió la cuenta, mientras otro mozo les llevaba las chaquetas. Canceló la cuenta y salieron del restaurante, afuera el encargado le devolvió las llaves del auto. —Gracias— dijo el pelirrojo. Subieron al vehículo. —¿Quieres ir a mi departamento?— le preguntó Jacob. Hank lo pensó un momento, era cierto que lo había pasado bien con el pelirrojo pero no sentía algo como para terminarlo en la cama. Además que no estaría cómodo pues apenas pudo en el cuarto escarlata con James. —Estoy algo cansado— le dijo el pelinegro—Realmente la pasé muy bien en la cena, pero prefiero irme a c

