Elara montesinos Me desperté en la inmensa cama de Alexander el estaba despierto, observándome y su calma era la medida exacta de mi ansiedad. —Buenos días Elara. —Buenos días Alexander. En el comedor él me dio las nuevas reglas.—A partir de hoy, la rutina cambia, la señora Elena se encargará de trasladar el resto de las pertenencias de Lía al penthouse de Riverwood hoy, no más residencias separadas este será nuestro único hogar. Sentí un escalofrío helado la integración de Lía en su dominio, esa idea no me gustaba mucho, realmente me da nervios. ¿Que debía decirle a Lia? ¿Cómo le explicaría esto a mi hermana? —Alexander, por favor espere —dije, tratando de sonar profesional—. Le agradezco la seguridad no solo para mí si no también para mí hermana Lía, pero... ella necesita

