Desperté temprano, con una sensación de liberación, estaba feliz, llena de energía, di un brinco de la cama y me prepare para irme al trabajo, tomé mi bolso y mi celular, tenia algunos mensajes de Vlad, preguntando como me había ido con las chicas, si había llegado a casa, no tenía casl responder ahora, en un par de minutos estaría en la empresa y podríamos hablar. — Buenos días —saludé llegando al comedor, donde siempre estaban Mamá y Adam. — Buenos días, ¿desayunas con nosotros? — Por su puesto,— Tomé algo de fruta y un poco de jugo —¿cómo van los preparativos de la fiesta? —Pregunte. Mamá estaba ayudando a Adam con algunos detalles, tenía la idea de que de esa manera todo se sentiría más personal, no solo como una formalidad, quería darle un toque familiar. — Esta todo listo cariño

