Nos sentamos en una mesa ubicada en un rincon alejada de la mayoría de las personas. — No hablaré hasta que llegue el alcohol, no es algo que se pueda contar estando sobria. Salud, dijimos ambos al chocar nuestras copas — No se cómo funciona esto, se supone que tú me hagas preguntas, tu eres el abogado, dime ¿ que se supone que haga? — Podrías empezar por el principio, parece lo más razonable. — ¿Esperas que te cuente toda la historia? — Claro, tenemos suficiente alcohol para eso, hace un momento me dijiste que era complicado, no pude entender eso. — Porque somos hermanos y no podemos estar juntos. — No tengo mucho tiempo en la empresa pero se que tú apellido no es Harrison. — Cierto, somos hermanastros, hace algunos meses mi madre se casó con Adam y ahí comenzó todo, el día de la

