Sostuve el collar por unos segundos, no respondió, no me miró, se mantuvo inmóvil en el mismo lugar. Sus manos subieron hasta su cabeza, tomo su cabello y dejo su cuello a la vista, cruce mis manos frente a ella y coloque en collar, lucía perfecto alrededor de su cuello, por fin estaba en el lugar indicado. — ¿ Por qué una rosa? —Pregunto acariciando el dije que colgaba sobre su pecho. — Pensé en regalarte flores, pero quería darte algo que tuvieras por siempre, el dije es por las flores que siempre quise regalarte, pero está no se marchita. — hubiese deseado que me lo entregaras antes. — Emily aún no es tarde, podemos estar juntos. — La situación no ha cambiado, somos hermanos. — No lo somos, tu mamá está casada con mi papá, eso no nos convierte en nada. — Lo siento Vlad. me dio

