A dos manzanas de la Clínica, Susan había conseguido un departamento, era pequeño y acogedor tal como ella lo estaba buscando. — Aquí tendremos una noche de chicas cuando puedas - expuso Andrea emocionada. — Por supuesto, será cuando tú quieras - responde Susan. — Bien, ahora tengo que volver, hay mucho trabajo cuídate Susan, cualquier cosa que necesites tú sabes que estoy a las órdenes - Dijo Andrea abrazando a Susan, después de que ambas mujeres se habían despedido, Susan se había quedado a solas en el departamento, definitivamente tenía que ir de compras y así lo hizo, había comprado productos de limpieza entre otros así como cosméticos, cuando llego a la caja un Joven prácticamente se había quedado flechado con la belleza de la pequeña mujer, Susan de inmediato se había sonrojado mi

