CAPÍTULO 23

1289 Palabras

Matthew había tratado de comunicarse con ella todo el día de ayer y no había contestado ni sus mensajes, ni sus llamadas, ¿Qué podía estar mal? Ella contestaba así anduviera haciendo sus mandados o sus negocios.  —¡Maldita sea Samantha, contesta! — Matthew estaba desesperado. En cuánto volvió a saltar el contestador quiso tirarlo contra la pared de frustración, pero una llamada entrante lo hizo desistir de su idea, frunció el ceño al ver el quién llamaba, no se había comunicado con ella desde se había ido de la casa.  —Madre — saludó algo frío.  —Matthew, ¿cómo estás? — su tono de voz era frío pero a la vez con algo de alegría por escucharlo.  —Bien, ¿a qué se debe tu llamada?  —¿No puede una madre llamar a su hijo? — dijo algo dramática.  —Sí, claro que puede, pero ambos sabemos que

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR