Charlotte Sellers Dicen que las mejores amistades surgen de los momentos más locos e inesperados, y yo puedo confirmarlo, la forma en la que alina y yo nos conocimos fue un completo caos, en medio de peleas, recelo y desconfianza que dio paso a el extraño cariño que puedo ahora tenerlo, sabiendo que en realidad entre Aarón y ella no hay, ni podría haber nada. Todo apuntaba a que nos odiariamos de por vida, pero ella es una de esas personas a las que no puedes agarrarles rabia, son tan tiernas que dan ganas de abrazarlas, hasta un témpano de hielo la abrazaría, osea yo. Sin embargo en este momento, cuando las tres estamos en la misma cama, adoloridas por los posibles codazos que nos dimos mientras dormíamos, lo que menos queremos es un abrazo. Miro a las chicas con expresión aburrida,

