La sonrisa de la comandante tenía el poder de convertir una gran mentira en una dulce verdad para la niña, la cual se emocionó ante eso. — ¡Qué genial! ¿Puedo jugar? — Me temo que no podrá ser posible, cariño. El juego es para mayores de 16 años. — responde la hermana biológica del rey de los vampiros sin dejar de sonreír, causando tristeza en la niña. Sebastián no pudo evitar admirar la sonrisa de su comandante. Para él, aunque fuera falsa, esa sonrisa era… — …hermosa. — completó el joven guerrero en voz baja sin darse cuenta, llamando la atención de Eva. — Perdona, ¿dijiste algo? — pregunta la Cobe sin entender, mirando casi con inocencia a su subordinado. El aludido se sobresaltó al ver que habló demás, y sin querer. De pronto comenzó a sudar. — ¿Hm? Eh…oh, que tengo ganas de jug

