— Espere por favor princesa Riana— grito Ariadna — se puede caer. Ariadna mi amada dama de compañía y única amiga venía corriendo detrás de mí, quería ir a un lugar y como siempre ella me tenía que acompañar. — Apresúrate Ariadna que si no ya no lo vamos a ver — le dije corriendo — quiero ver al cuarto príncipe. Nosotras nos dirigimos a un lugar que estaba algo apartado del palacio sin embargo logramos escaparnos a pesar de que la seguridad era máxima, esto lo podíamos hacer gracias a mi querido amigo Esen. Cuando llegamos donde el cuarto príncipe se encontraba nos escondimos en medio de los árboles como siempre lo hacíamos y lo vimos hasta que se marchó, al seguirlo un poco más adelante miramos cómo ayudaba a una anciana con unas cosas entonces suspire. — Princesa Riana ya vámonos qu

