Estando en la tierra de los gigantes de hielo, se establecieron en aquel lugar un par de semanas en lo que Loki se concentraba en su objetivo de nuevo, le había costado mucho trabajo esperar el momento adecuado para atacar y no podía retractarse solo por un inconveniente amor por su destinado. Cuando por fin logró callar su conciencia viendo a Thor completamente hipnotizado por el Teseracto, quiso insistir por la dominación de Midgard, pero al ver el sufrimiento en los ojos de Thor no pudo hacer mucho. Uno de los gigantes, quien se había convertido en su asistente, anunció que un ser maligno y mucho más poderoso que ellos había despertado de su letargo al notar la ausencia de Odín. —Hela —susurró Loki frunciendo el ceño. — ¿Quién? —Preguntó Thor confundido. Loki explicó a grandes rasgos

