La verdad es que me sentía culpable, por todo lo que le había pasado, y lo peor es que yo ni siquiera me había dado cuenta. Si, estaba molesta conmigo misma y mucho, ya que el poco tiempo que he pasado con el me he dado cuenta de que es una buena persona, tal vez demasiado, *¿Por qué en cuanto despierta va a ver a la persona que le hizo tanto daño?, no podía evitar molestarme*. -¿Cómo te sientes? - pregunte. -Estoy bien, aunque lo más importante ahora es usted princesa - dijo el atento a los movimientos de la curandera; que limpiaba mis heridas. -Yaolt, ¿Cómo esta su salud?- le pregunté, a la curandera ya que no obtendría respuesta de Demac. -El señor Demac esta bien, aun que le falta un poco más de tiempo para estar completamente sano, a tomado sus medicinas como se debe – contes

