Nana Esmeralda Llegar a este lugar después de tanto es reconfortante, nadie sabe cuánto esperé, cuanto sufrí, cuanto anhele estar aquí junto con mi amada nieta la cual se me adelanto en el viaje hacia la eternidad, ella era lo único que me quedaba de familia, lo único que me quedaba de mi difunta hija, para ser sincera, casi nunca nos llevamos bien, mi hija y yo siempre discutíamos, nunca aprobé su relación con un chico que no era su mate, hasta que me enteré que su mate le había sido infiel y no solo fue eso sino que tenía una esposa e hijos, me hubiera gustado que ella me lo hubiese dicho en persona pero no fue así, me lo dijo en una carta después de muerta, ella estaba de camino a enviarla cuanto tuvo un accidente, su esposo y ella murieron, pero Cristal estaba viva. Nunca me perdone s

