Hacia masomenos una semana que había visto a Lucas. Y un par de días que se había sentido deprimida. Esa mañana no fue la excepción. Últimamente tenía un poco más de apetito de lo normal. Aún era temprano, por alguna razón, ya que ella que últimamente se levantaba al mediodía ese día se despertó temprano. Vistiendo solo una playera larga se encontró a Mía ya vestida con su traje en la cocina abierta que tenían. -Aun no saliste?- le preguntó llevándose una galleta con chispas a la boca. Últimamente era casi lo único que comía. Mía le saco el tarro de galletas de las manos -Si, fui y volví por unas cosas. Y esa es la última galleta que quedaba Pupe, últimamente sos un presupuesto en galletas!- -Lo se, perdon- Pupe hizo un puchero. -Hey tonta, es un chiste! Estoy segura de que si le digo

