Una hora antes Lucas golpeó aunque Tony lo esperaba. Se levantó, tan elegante como siempre. Lucas estaba desaliñado pues se acababa de bajar de un vuelo desde Nueva York. Tony lo esperaba, porque ya le había mandado un mensaje por teléfono. Se levantó para recibirlo y le dió la mano mientras le palmeaba la espalda afectuosamente. -Querido, a que debo el placer? Déjame decirte que estás hecho un desastre. Te pido la habitación habitual?- -No, gracias. Estoy solo de paso- Lucas se sentó en una de las sillas del otro lado del escritorio. Estaba sin corbata, arrugado, despeinado y con la barba crecida. Tony con su elegancia habitual se acercó al minibar y sirvió dos vasos con hielo. -Lo de siempre?- -Uff por Dios si- Tony le acercó el vaso de whisky y se sentó sobre el escritorio a

