Por la tarde Amelia me ayuda a colocarme este hermoso vestido, es una lastima que mi rostro no refleje la emoción que debería al ponerme ropas tan hermosas, no tengo ánimos de salir, quisiera quedarme aqui, llorando por lo que aconteció este día, pero no puedo hacerlo, debo sonreír, aun cuando por dentro estoy devastada, se como debo comportarme. Amelia me hace un hermoso peinado, al verme en el espejo luzco muy bien, pero ahora mi rostro esta con esa mirada, tan vaga, tan decaída, este es mi lugar seguro, aqui puedo ser yo, aun que solo sean unos minutos, el poco tiempo que tengo, ya que me informan que Frederic ha llegado ya. Claro que no debo hacerlo esperar, así que me apresuro a bajar, pienso en mi vida, en que es lo que estoy haciendo, en que desearía salir huyendo, pero quizá la

