Capítulo 28 Ginebra ¿Acaso había escuchado bien y aquellas palabras habían salido de la boca de Max? ¿Este hombre frente a mí me acaba de decir que está enamorado? Siento mi corazón latir dentro de mi pecho a mil kilómetros por hora y millones de sensaciones se apoderan de mí en cuestión de segundos. Es que ni siquiera sé que decir, ya que en mi cabeza se repetían sus palabras una y otra vez. Sé que esto era lo que estaba buscando escuchar desde hace mucho tiempo, pero ahora que lo ha dicho simplemente todo me tiembla y la respiración se atasca mi garganta. – Ginebra, sé que tal vez en este momento no puedas decirme algo debido a que te dé agarrado desprevenida, pero quiero que sepas que lo que te estoy diciendo es verdad. Cada sentimiento que ahora recorre mi ser es verdadero y lame

