Ya me cansé de verte tan triste. -Evan. No estoy triste, tú estás mal de la cabeza. -Thomas. Si no estás triste, ¿por qué no te has estado burlando de las respuestas incorrectas que dan los distraídos cuando la profesora les pregunta? -Evan. Yo no hago eso. -Thomas. Me siento junto a ti, puedo ver como te cubres la boca para que no te escuchen mientras te ríes. -Evan. Bueno, quizá lo hice alguna vez. -Thomas. Esta noche vendrás conmigo. -Evan. Mejor ve con tu novia. -Thomas. Nah, tú eres más divertido. -Evan. ¿Qué te hace pensar que iré? -Thomas. Que no te negaste a penas lo escribí. -Evan. Yo soy el listo. -Thomas. Y yo el testarudo. -Evan. Ugh. -Thomas.

