—¿Qué ha sido todo eso? —grito Isabela mirando por las ventanas en un estado de intranquilidad. Los vidrios se encontraban sobre ella y Ben, igual que en el asiento y el piso del auto. —¡Tranquila! —Isa no paraba de preguntar y gritar a causa del miedo, Ben trataba de que ella se calmara, sin embargo, no estaba logrando nada. —Respira, estamos bien. —¡¿Estamos bien?! —Pregunto sorprendida. —¿Seguro que estamos bien? —Apunto a las manos de ven que estaban lastimadas por los vidrios. —No es nada. —Se sacudió y quito los pedazos más grandes que tenían sobre el cuerpo. —¿Por qué mencionaste a mi padre? —Ben tomo un pañuelo y así termino de quitar los vidrios restantes. Benjamín no estaba enterado de que su padre había estado tan cerca de Isabela, de que ellos ya se habían conocido. —Él est

