A la mañana siguiente Eliza subió hasta el apartamento de Jederson, este último la miró con desdén y cerró la puerta una vez que la mujer embarazada ingresó. La discusión entre ellos se subió de tono, puesto que la mujer exigía a Jederson se marche pronto antes de que todo se salga de control. —No es necesario que quiera irse, llévala arrastras. —No quiero obligarla a nada, quiero que ella esté conmigo porque quiera. —Que estúpido me salió el profesor de francés, un completo idiota. Maite ama a Matías, mi esposo, ella nunca querrá irse, la muy estúpida espera que muera para poder quedarse con mi marido. —Lo sé, me lo ha dicho, ella mismo me pidió que le ayude a olvidarlo Eliza se quedó gélida, no sabía que Jederson tenía una linda amistad con su hermana, Eliza se sintió nerviosa,

