Carlos mira por última vez su casa un poco resentido por haber intentado reconciliarse con Mónica sin éxito alguno, decide que sea Benigno quien maneje está tan acongojado por todo lo sucedido que no tiene cabeza para conducir, mira su anillo de matrimonio y se sube a su camioneta sin mirar atrás, cierra los ojos intentando aclarar sus pensamientos, es viernes así que no tiene mucho por hacer en la oficina y la idea de volver temprano le parece maravillosa, total puede arreglar las cosas con su mujer y pasar tiempo con sus hijos quienes siempre se muestran contentos de estar jugando con él. Al llegar a la oficina recibe la correspondencia como es costumbre y después de recibir algunas llamadas empieza a revisar los documentos recibidos hasta que llega a los sobres que le han mandado de la

