Al día siguiente. Al abrir mis ojos me doy cuenta que estaba sola en la cama de Mark, pero de repente la puerta se abrió, era Mark con una charola que contenía un suave desayuno. ——Buenos días amor—— Dijo Mark sorprendentemente. ——Buenos días—— Respondí confusa. ——Hoy te he traído un desayuno a la cama—— Respondió mientras lo colocaba sobre mis piernas. ——No tenias que haberte molestado, pero te lo agradezco—— Respondí aún confusa. ——¿Como amaneciste hoy?—— Preguntó Mark mientras permanecía sentado a un costado de la cama. ——Estoy bien dentro de lo que cabe, ¿y tú?—— ——Yo amanecí muy bien hoy, espero que puedas contarme que es lo que te tiene tan mal—— ——No quiero hablar de eso ahora, debo de asimilarlo para poder hablarlo, discúlpame—— ——Para cuando estés lista, aquí estaré——

