— ¿Ah sí? Creo que será mejor que vayan ustedes, ¿Quién cuidaras de Rae? — No sé preocupe, señora, yo cuidare de Rae como me pidió esta tarde — dice Esmeralda, pero yo no estaba muy cómoda ya de salir porque iban ambos hombres y no sé el lugar secreto al que iremos, literal que me siento como un turista que no sabe nada. — Gracias, Esme — empieza a caerme mal en este momento. Los hombres salen y yo suspiro saliendo tras de ellos, entro al carro, Rio de copiloto y Alonso atrás conmigo ya que Diego es el que nos lleva, miro a todos lados mirando a donde nos llevan, de pronto entramos a un callejón oculto, Alonso me pasa un antifaz y siento que estamos en alguna película, la miro extraña pero tomo el antifaz n***o que combina con mi vestido rojo con escote largo y de tirante. Nos detenemo

