Miro las calles de la ciudad, a las personas y los locales abiertos, veo el camino a la clínica, Rae está en el asiento de atrás jugando con su muñeca, sigo mirando la calle hasta que siento la mano de Rio en mi pierna haciendo que lo mire a la cara, se nota serio y yo tengo miedo porque no he salido de una situación para entrar en otra con mucho más responsabilidad que antes. Alonso se ha vuelto el enemigo desde que le di en cara que quería el divorcio pero parece no estar del todo contento con la idea, no pienso regresar a esa casa por un buen tiempo, no quiero saber de lo que es capaz de hacerme o hacerle a Rae, Alonso ahora es quien no pensé que sería antes o siempre fue así y nunca me di cuenta por la máscara que tenía puesta, uno nunca termina de conocer a alguien o nunca lo conoció

