Eyleen. —Buenas tardes, lamento la demora. Veo como el padre de Damon, se tensa por completo y toda su rabia se desvanece al escuchar aquella voz. Lo observo intrigada por su reacción Mis ojos se disparan en su dirección, curiosa e intrigada, por conocer a la persona que ha logrado dejar helado a la persona más intimidante que conozco. Su semblante serio y arisco, es lo primero que resalta; sus cejas arrugadas y sus profundos ojos fríos, están clavados en el señor Campbell que en ningún momento se ha girado para mirarlo. Sus ojos se desvían y se centran en mí, puedo decir que me siento intimidada. Sujeto mi mano antes de que esté sobre mis labios. Sus ojos… Son iguales a los de Damon. —Es un placer conocerte, Eyleen—pasa en medio de los señores Campbell y se detiene frente a mí, te

