Eyleen. Tres semanas después… Reconozco que todos estos años he estado equivocada al pensar en que nunca lograría avanzar, pero al llegar él a mi vida, me enseñó que lo más importante no es avanzar, sino soltar todo lo que me ata. Me ha tomado bastantes años aceptar que nunca fui la del problema, que no tuve la culpa de su traición, mucho menos, de cómo permití que sus palabras me manipularan, ya que estaba en una etapa vulnerable, donde cualquier persona era capaz de operar en mi vida. Pensé que sus acciones y reproches eran correctas, pero mis pensamientos eran errados, ya que dejé que se metiera en mi cabeza y que tuviera un dominio sobre mi vida, y demasiado tarde me di cuenta, ya cuando había perdido tantos pedazos esenciales de mi vida. Aceptar mis errores solo es el comienzo d

