Después de lo que ocurrió en ese lugar, opté por regresar cuánto antes a casa y aunque traté de ir en silencio porque no quería «ni debía» entablar ningún tipo de amistad ni nada cercano a ella, pero Carla siempre hace las cosas muy difíciles. Fue hablando todo el camino y me contaba cosas suyas, anécdotas y cosas así, pero no le dije nada. En otro momento la hubiese mandado a callar sin piedad, pero por algún motivo quise escucharla. Me contó un poco sobre su infancia y me di cuenta de que fue muy problemática, aunque a ella no parecía eso afectarle tanto o al menos no se notaba a la vista. Vivía con sus dos padres y para mi sorpresa, tenía una hermana menor y no tenía idea de esto, la cual fue dada en adopción hace mucho, casi de inmediato que nació y ella muy poco pudo tratar con la niñ

