El viaje Parte 3 —Oye, Santiago, ¿puedes dejar tu teléfono un rato? no me sirves de ni mierda si sigues metido ahí, ¿es que quieres que te raje toda la espalda? te voy a abrir como a una mojarra —se quejó Lucio quién sostenía un hacha en mano para cortar un poco de madera para cocinar el almuerzo por orden de su papá y dejé mi teléfono. —Es que el viejo ha estado enviándome mensajes sin parar diciendo que apenas llegue a casa, me va a mandar en trencito al infierno. —¿Qué hiciste ahora? ¿volviste a romperle un paquete? ¿descubrió que le hackeaste la cuenta de correo? —No, creo que es algo peor, pero no estoy seguro de qué descubrió —dije y pensé unos segundos, pero nada se me ocurría. —¿No tendrá que ver con que le hayas robado todos los calzones? —preguntó Carla y ni sabía que estuv

