Durante la mañana siguiente, Víctor y Ekrem irrumpieron en el lugar corriendo, desesperados buscaron a Atlas y le hallaron en la oficina hablando con Gianni. Al verlo los dos se le abalanzaron al mismo tiempo y los tres terminaron en el suelo. Victor echó a reír al igual que Ekrem, pero Atlas permaneció muy serio, sin embargo no se le veía molesto. - ¡ESTAS VIVO!... ¡VIVO!. Chilló Víctor. Atlas puso los ojos en blanco. - Ya... Ya... Te pareces a Viktor Frankestein. Dijo éste mientras se ponía en pie. - ¡Cuéntanos todo! ¿Dónde has estado?... ¿Que estuviste haciendo?. Preguntó Ekrem, pero Atlas se mostró reacio a revelarles lo que le había sucedido. - No quiero hablar del tema. Les dijo. Ekrem inmediatamente detectó el tono de voz y la expresión hosca de su amigo y se limitó a as

