20.

624 Palabras
Luego de un rato, Atlas salió del despacho y se le veía mucho mejor, entonces se acercó a sus amigos y les sonrió. - Preparen sus cosas, nos vamos a Marruecos mañana. Tengo que ir a hacer mis maletas. Les dijo para luego salir. Al cabo de un rato llegó a su casa y Lorraine salió disparada de la cocina apenas le escuchó abrir la puerta. - ¿Estás bien?. Le preguntó ella. Atlas la miró detenidamente y luego de unos segundos asintió. - Hablé con mi terapeuta y me practicó hipnosis. Para bloquear mis detonantes, respecto a lo sucedido entre nosotros, te quiero pedir perdón. No debí hacerte daño y tampoco hacerte cargar con todos mis desórdenes mentales. Tampoco estoy enojado contigo... Comprendo tu actuar, se que la manera en que te traté fue bastante mezquina, no justifica lo que hiciste. Aún así te perdono. Volviendo a nuestra situación actual... Si quieres dejarme lo entiendo a la perfección, no mereces vivir todo esto. Te tomo la palabra sobre tomarnos un tiempo para pensar, creo que es lo más adecuado. Necesitamos distancias, si durante ese tiempo decides salir con alguien más también estás en tu derecho de hacerlo. Al final lo unico que me importa es que tú seas feliz y estés bien. Te amo, te amaré siempre... Pero, no puedo hacerte pasar por esto. Mereces algo mejor que esto que te ofrezco. No nos veremos en un tiempo, desconozco cuando volveré... Y si ya no lo hago... Si no vuelvo a verte... Quiero que sepas que te amé mas que a nada en el mundo. Le aseguró él para luego darle un beso en la coronilla. Lorraine entonces le miró muy triste. - Es por lo de Adrián ¿Verdad?. Le preguntó ella. Pero Atlas negó. - No Woods. Es por qué no puedo hacerte vivir un calvario solo para tenerte cerca. Eres demasiado buena para esto... Demasiado buena. Le explicó él con calma. - Entonces... Nuestro matrimonio se fue al carajo. Dijo ella muy con la voz apagada. Atlas asintió. - Lo arruiné... Y no es culpa tuya lo que sucedió. Al final de cuentas... Supongo que tú y yo no estábamos destinados a estar juntos. Y tranquila, jamás volveré a hacerme daño ni intentar quitarme la vida. Le aseguró él. Lorraine no sabía que decir. - ¿Y no te importa lo que yo quiera?. Yo quiero estar contigo. Aseguró ella. Atlas asintió. - Ya lo sé... Pero no es lo mejor para tí. Tu mereces vivir sin nada de esto, mereces estar con alguien estable emocionalmente y también psicológicamente. Mereces alguien mejor que yo... Alguien que no esté roto en mil pedazos y hecho una mierda. No tienes por qué intentar repararme. Tampoco soportarme y mucho menos sufrirme. Debés vivir feliz... Libre, te ayudaré a irte a cualquier parte del mundo donde quieras rehacer tu vida. Me encargaré de que no te falte nada... Y también que siempre estés protegida y a salvo. Le prometió él sujetándole las manos. Luego le dio un beso en la mano derecha. - Te amo tanto Woods... Te amaré para toda mi vida. Le aseguró él. Lorraine lo miró detenidamente y luego asintió resignada. - Esto es por lo de Adrián, no es por otra cosa... Pero como tú ya tomaste tu decisión no puedo hacer nada al respecto, solo te recuerdo que estás decidiendo por mi. Le dijo ella muy seria, para luego darse vuelta y marcharse de ahí. Atlas permaneció de pie totalmente inmóvil, se llevó la mano al pecho y contuvo el llanto. - Es lo mejor para tí... Aúnque dejarte ir probablemente sea el error más grande que vaya a cometer en toda mi vida. Dijo él a la nada.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR