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233 Palabras

Mientras paseamos por Roma vuelvo a sentir ese olor a fresa con más intensidad, se que están aquí, y que están con sus parejas, decido llevarme a mí esposo de la mano, no podía seguir ahí, pero por otro lado están con sus lunas podría hacerme la loca. Lo tomo de la mano a mí esposo y lo miro, lo peor que pude hacer es besarlo delante de ellos, y que me miraran descaradamente y le gruñeran a mí esposo. -Philips: oíste eso? -mm! No que cosa amor? -Philips: se escuchó como gruñidos de animales! -Claro que no! Vamos a nuestra mesa si? El me mira y hace lo que le pido, no puedo decirle nada, total esto se olvidará y listo. Mientras estábamos hablando, mí corazón se acelera, y de un momento a otro ellos estaban sentados en mí mesa. -Philips: chicos? Que será? -que mal educados somos! Mí

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