Punto de vista HELENA La puerta se cerró detrás de ella y el pasillo le devolvió su propio eco. Caminó sin rumbo hasta el coche, sin notar siquiera el frío de la noche. No podía borrar de su cabeza esa mirada. Ni el temblor en su voz. “Ese beso… fingir que no pasó, que no significó nada. Pero no puedo.” Y sin embargo, no había sido a él a quien besó. Ese pensamiento la golpeó como una bofetada. Encendió el coche y dejó que el motor rugiera unos segundos antes de arrancar. Necesitaba respirar, y no podía hacerlo con su nombre todavía flotando en el pecho. Cuando llegó a casa, no encendió las luces. Se quitó los tacones, la chaqueta, la compostura. Todo. Se dejó caer en el sofá, apoyando el rostro entre las manos. El beso con Iván había sido un error. Un reflejo de una vida que ya n

