Punto de vista IVAN Elegir perder Iván llevaba horas sentado frente a la ventana del despacho, con el teléfono apagado sobre la mesa y los documentos ordenados con una pulcritud casi absurda. No era nerviosismo. Era despedida. Había pasado la noche repasando cada correo, cada firma, cada conversación que lo había traído hasta ahí. No para justificarse. Para asumir. —Así que este es el precio —murmuró. Recordó a Helena. No la imagen idealizada que otros habían usado contra ella, sino la mujer real: firme, cansada, honesta incluso cuando eso la dejaba expuesta. Recordó el momento exacto en que entendió que seguir callando ya no era una opción. Iván nunca había sido un héroe. Pero tampoco un cobarde. Encendió el teléfono y marcó el número que llevaba semanas evitando. —Fiscalía eco

