Mientras que yo me encontraba hablando con las hermanas de Michael, él conversaba con sus hermanos y su padre. Podía escuchar lo que decían y ciertamente no me gusto para nada. Podía sentir como me miraban y casi estaba segura de que estaban hablando sobre mí. —Es muy linda.... ¿Pero realmente es periodista? –Pregunto incrédulo. —SÍ... ¿Por qué? —Porque siempre dijiste que jamás saldrías con una periodista... Y mírate ahora —lo miro y espero una respuesta de su parte. —Los periodistas te han hecho mucho daño... ¿Confías en ella? —Cuestiono Tito. Joe se había mantenido al margen de la conversación, pero le pareció que ya era hora de intervenir. ¿Qué pasa si te traiciona, si solo te está utilizando? —Por favor, como dicen eso. —Respondió Michael. —Dime muchacho

