Él te miro y comenzó a decir. —Tendré que irme a mi habitación, probablemente vea la televisión hasta que me quede dormido, en mi cama grande y fría... —Te relato con tono de tristeza fingida. Negabas con la cabeza y te reías ya que sabias perfectamente lo que quería y lo que trataba de decirte— Bueno... tal vez haya espacio para alguien más en mi cama. ¡Sí! —Sonrió triunfante. -Simplemente te reíste. Mientras que él había ido a ponerse su pijama, tú aprovechaste de ponerte el tuyo- 5 minutos después Listo. —Dijo entrando a la habitación, usando un pantalón, y su camiseta blanca- -Michael se acomodó a tu lado. Le diste un beso en la mejilla, ambos se dieron las buenas noches y se dispusieron a tratar de dormir. Aunque la verdad los minutos pasaban y ambos seguí

