-Hey!, qué tal?.-pregunte fingiendo asombro a Kilian. Me tocó venir lo mas rápido que pude, por suerte antes de salir Mariana me ayudó con la cortada en la mejilla, pues gracias a que existe alguna persona muy inteligente en la agencia me colocó algo encima que cubre la herida, la sana poco a poco, y no se nota que está ahí, también agradezco la suerte de que mi reloj tenga una sección en la que tengo ropa de fiesta guardada. Había un vestido ajustado color rosa con mangas y cuello alto que me llegaba hasta la mitad de los muslos, un reloj rosa y unas botas largas color beis, que lindo saber que no puse algún calzado corto porque me mataba. -Hola! Jessica no?.-preguntó y asentí.-creí que tu cabello era rojo, ademas no es muy tarde para que una chica tan linda como tú este en un casino s

