Ya pasaron quince días que firmaron el divorcio, Brandon se apersona en la inmobiliaria --Hola Brandon que gusto de verte, te tomas un cafecito con nosotras – pregunta Ana Clarissa --Claro con mucho gusto – Ana Paula se encontraba en su oficina hablando por teléfono con un cliente, mientras Brandon la observaba, al terminar la llamada --Hola Ana aula… ¿Cómo estás? —pregunta Brandon Los ojos de ellas se iluminaron, se levanta nerviosa, se acerca a él para darle la mano –Hola Brandon… estoy bien… más recuperada— --Aproveché que pasaba cerca de aquí, para traerte esto – le entrega un sobre cerrado, ella lo abre y lo lee --Es el divorcio, estamos legalmente divorciados y aquí está el documento de la casa, ahora es mía—dice con nostalgia Ana Paula --Parece que no te produce felicidad

