Aurora Montalvo Mi respiración era acelerada, estaba nerviosa, quería hacerlo bien, quería hacerlo muy bien por Alexander. — ¿Estás lista?— Preguntó Alexander. Había pasado todo el día pensando en lo que mi abuela me había contado la noche anterior, no la había llamado para hablar con ella porque no sabía cómo sentirme aún, no quería decir nada que pudiera lastimarla porque después de todo lo que ella y yo habíamos pasado juntas sentía que ella no merecía una grosería de mi parte. Por eso sabía que lo mejor que podía hacer por ahora era tenerme en silencio, mantenerme lo más tranquila posible. Dejé de mirarme en el espejo y me giré para verlo a él, asentí. Me había puesto ropa formal pero como empresarial quería verme sofisticada elegante pero al mismo tiempo quería imponer respeto

